La regresión visual designa toda desviación de render introducida involuntariamente entre dos versiones de una interfaz: un padding que salta, un color que deriva, un componente que se pliega en móvil tras una actualización de framework. Estas regresiones escapan casi siempre a las pruebas unitarias y funcionales, ya que el DOM puede permanecer estrictamente idéntico mientras que el render visible se degrada. Detectar estas desviaciones requiere una baseline estable, una captura determinista y un diff capaz de distinguir los verdaderos bugs de las variaciones cosméticas inofensivas (anti-aliasing, animaciones, datos dinámicos).
Esta página reúne los artículos dedicados al ciclo baseline-captura-comparación-validación: cómo construir una baseline fiable, cómo gestionar los falsos positivos vinculados a las tipografías o a los píxeles móviles, cómo integrar un workflow de validación manual de los diffs en un equipo QA. También encontrarás opiniones sobre las trampas clásicas (rediseño CSS masivo, migración Angular o React, cambio de CDN de imágenes) que transforman un despliegue banal en una caza de bugs visuales. Delta-QA se inscribe en esta disciplina con un enfoque desktop y local, pero el tema va mucho más allá de la herramienta: es ante todo una metodología que se afina a lo largo de los proyectos, y estos artículos buscan compartir lo que realmente funciona sobre el terreno, independientemente del stack utilizado.